jueves, 5 de julio de 2018

Analisis de los Cuartos de Final del Mundial de Rusia 2018


La mayoría de los grandes favoritos en estos octavos de final del Mundial de Rusia 2018 (salvo España) impusieron la lógica para colarse en los cuartos de final con más o menos problemas, jugando mejor o peor, pero hicieron pesar su camiseta e historia y con buenas dosis de fortuna en algunos casos pero ojo que el factor físico puede ser clave y puede darse alguna que otra sorpresa. Estos cuartos de final del Mundial de Rusia 2018 se antojan emocionantes tras unos octavos de final muy igualados y con su dosis de emoción hasta el final, en los que se han necesitado tres prórrogas con sus respectivas tandas de penaltis para decidir los equipos que seguirán luchando por hacerse con este Mundial de Rusia 2018 en los enfrentamientos que tendrán lugar entre el viernes 6 y el sábado 7 de julio

URUGUAY - FRANCIA

Dos campeones del mundo y con equipos más que sólidos en este mundial medirán sus fuerzas el viernes en Nizhni Nóvgorod. Los sudamericanos tienen la mejor defensa del campeonato (un gol en cuatro partidos) y ahora tendrán el objetivo de frenar nada menos que a Kylian Mbappé y Antoine Griezmann, dos de los delanteros más letales del mundo. El primero se salió ante Argentina en octavos con dos goles y unas galopadas que harían temblar a cualquier equipo y habrá que ver si Uruguay le deja espacios para la carrera. Francia aterrizó en los cuartos con un fútbol más pragmático que vistoso, pese a contar con algunos de los mejores jugadores del mundo. El técnico Didier Deschamps tiene mucha culpa del orden táctico que lucen Les Bleus y enfrente tendrá otra institución como Óscar Tabárez. El equipo ganador de esta eliminatoria saldrá tremendamente reforzado en un encuentro que no tiene un claro vencedor sobre el papel. Este primer partido de los cuartos de final del Mundial de Rusia 2018 se disputará en el Nizhny Novgorod Stadium de Novgorod el próximo viernes 6 de julio a las 16:00 (Cuatro)

BRASIL - BÉLGICA

El Kazán Arena albergará el partido a priori más interesante de los cuartos. Por un lado, Brasil, la gran favorita y pentacampeona del mundo, con un Neymar que parece haber despertado a tiempo y del otro, una Bélgica que enamoró en la primera fase por su fútbol vistoso y que logró una tremenda remontada en octavos ante Japón. Brasil ha mostado galones de campeón hasta el momento y cuenta con un ataque con jugadores muy inspirados. Además de Neymar, están Philippe Coutinho, Willian o Gabriel Jesus. La mala noticia para la Canarinha de Tite es que no podrá contar por sanción con Casemiro, el ancla del medio del campo. ¿Cómo podrá frenar los eléctricos ataques que arman Eden Hazard, Dries Mertens, Kevin de Bruyne y compañía? Solución habrá, pero el espectáculo está más que garantizado en un partido en el que Neymar tendrá la llave para abrir las puertas de las semifinales y mantener vivo el sueño del hexacampeonato. Este segundo partido de los cuartos de final del Mundial de Rusia 2018 se disputará en el Kazan Arena de Kazan el próximo viernes 6 de julio a las 20:00 (Telecinco)

SUECIA - INGLATERRA

Inglaterra llega como la gran favorita del lado amable del cuadro y sus razones son más que evidentes: por equipo, porque todos sus jugadores son estrellas en la Premier League, y por historia, porque es la única de su zona que sabe lo que es ganar un Mundial mientras que Suecia, su rival el sábado en Samara, llegó al partido definitivo en 1958, en el torneo en casa y cedió ante Brasil. El equipo de Gareth Southgate superó una barrera psicológica en octavos, al ganar ante Colombia su primera tanda penales en un Mundial. Liberada la mente, ahora tendrá que convivir con el cartel de favorita y enfrente tiene una buena oportunidad ante una selección sueca que sigue siendo sobre el papel uno de los equipos más débiles que quedan en la lucha por el título, aunque Italia (en la repesca) y Alemania (en la fase de grupos) no opinen lo mismo. Este tercer partido de los cuartos de final del Mundial de Rusia 2018 se disputará en el Samara Arena de Samara el próximo sábado 7 de julio a las 16:00 (Cuatro)

RUSIA - CROACIA

Tras tumbar en los penalties a España en los octavos de final, Rusia ya se atreve a soñar con lo imposible. Llegó a su Mundial como la peor selección de todas y ya ha superado las expectativas de los más optimistas. No obstante, deberá ser más valiente, ya que ante España fue ultradefensiva, para vencer a Croacia porque cuesta imaginar que defender y echar una moneda al aire en los penalties surta efecto de nuevo. Croacia tendrá el cartel de la gran favorita y el duelo ante Rusia le ofrece una oportunidad inmejorable para alcanzar las semifinales. En el recuerdo están las semifinales que alcanzó la generación de Davor Suker en Francia 1998. Ahora, con Luka Modric, Ivan Rakitic y Mario Mandkzukic como líderes, aspiran incluso a superar aquella marca. Soñar es posible para unos y para otros. Este último partido de los cuartos de final del Mundial de Rusia 2018 se disputará en el Fisht Stadium de Sochi el próximo sábado 7 de julio a las 20:00 (Telecinco)

miércoles, 4 de julio de 2018

MUNDIAL DE RUSIA 2018 Cuarta Jornada de Octavos de Final


SUECIA [1-0] SUIZA

Y eso que faltaba Zlatan

 

Tras eliminar a Italia en la repesca y dejar fuera a Alemania en la fase de grupos, se quitó de encima a la incómoda Suiza con un gol de Forsberg

 


Por los octavos de final de Rusia 2018 Suecia hacía de local contra Suiza. En un duelo en donde no había favoritos, los suecos buscaban seguir firmando una buena actuación mundialista. Mientras que los suizos buscaban mejorar su imagen en la copa, luego de una fase de grupos un poco irregular. Al igual que en el partido contra los alemanes, los suecos plantearon un esquema defensivo. Aquel esquema estaba enfocado en cerrar área y espacios para luego salir de contra. Sin embargo cuando los dirigidos por Anderssen buscaban salir, los suizos cerraban bien su medio campo.

Desde el inicio Suiza iba hacia el área de los suecos en busca del tanto tan preciado. En más de una ocasión Olsen fue el salvador de la meta de los suecos. Shaqiri fue el factor desiquilibrante de los suizos en los primeros minutos del partido. Sin embargo Augustinsson en diversas ocasiones detenía el juego de la estrella suiza. Luego de varios minutos de intensidad de los suizos, Suecia trataba de enfocar su juego en la contra. La transición de los defensores y medio campistas fue más que esencial para desarrollar un juego óptimo de contra. Se vio el mismo motor de juego que desarrollaron contra Alemania. El quite de pelota y una salida rápida por las bandas con Forsberg y Claesson fueron el tópico en el ataque sueco.

Sin embargo Rodríguez y Lang fueron grandes observadores de aquel juego. Y gracias a ello cortaban los ataques de los suecos por las bandas. Luego de recuperar el esférico, Suiza iba de contra por las bandas y por el medio campo. Pero la zaga sueca y Olsen fueron el muro que Suiza jamás supo derrumbar. Una vez terminado el primer tiempo con el duelo en tablas, se esperaba un replanteamiento de ambos entrenadores. Petkovic debía reorganizar su ataque y quizás animar a sus jugadores a realizar remates desde afuera. Debido a que por medio de jugadas preparadas le era imposible llegar al área de los suecos.

El segundo tiempo empezó de manera similar al primero, con los Suizos sobre el área de los suecos. Sin embargo con un factor que suponía ser determinante, intentando disparos al arco que terminarían en manos de Olsen. Luego Olsen y sus defensores organizaban las salidas para intentar llegar al arco suizo y sorprender por medio de sus puntos altos. Toivonen y Berg en más de una ocasión intentaron romper el esquema defensivo de Suiza, sin embargo les fue imposible. A pesar de que se había convertido en un encuentro de ida y vuelta. Suecia logró romper el empata del marcador por medio de Forsberg. A los 66′ los suecos se colocaban por delante en el marcador e iniciaban su catenaccio. Luego de anotar el gol que les diese la victoria, los suecos buscaban refugiarse desde el medio campo. Dicho intento les fue efectivo debido a que los suizos se topaban contra aquella pared una y otra vez.

Las salidas de  Shaqiri fueron bloqueadas por Augustinsson y compañía en más de una ocasión. El catenaccio propuesto por los suecos estaba funcionando y la desesperación de los suizos con el pasar de los minutos era más que evidente. Y llegó el final tan esperado por los suecos, los cuales han llegado lejos gracias al esquema propuesto por Anderssen. Un esquema equilibrado a partir de la defensa, quienes han sido un auténtico muro de contención en cada partido. No cabe duda que han demostrado que sin Zlatan pueden llegar lejos, debido al juego en equipo.

 

 

Suecia: Olsen; Lustig (Krafth, m.81), Lindelöf, Granqvist, Augustinsson; Claesson, Svensson, Ekdal, Forsberg (Olsson, m.81); Berg (Kiese Telin, m.90) y Toivonen.

Suiza: Sommer; Lang, Djourou, Akanji, Rodríguez; Behrami, Xhaka; Shaqiri, Djemaili (Seferovic, m.74), Zuber (Embolo, m.74); y Drmic.

Goles: 1-0, min. 66: Forsberg.

Árbitro: Damir Skomina (Eslovenia). Amonestó con tarjeta amarilla a Lustig (min. 30), Behrami (min. 61), Xhaka (min. 67) y expulsó por roja directa a Michael Lang (min. 93) por hacer una falta a un contrario en clara opción de gol.

Incidencias: Partido de los octavos de final del Mundial de Rusia 2018 disputado en el Saint Petersburg Stadium ante 64.042 espectadores, con la presencia en el palco de autoridades del presidente de la FIFA, el suizo Gianni Infantino

 


COLOMBIA [1-1] INGLATERRA

Sonrisas anglosajonas desde los once metros

 

Un encuentro dominado por los ingleses, que se adelantaron por medio de Kane desde los once metros, se fue a la prórroga tras un cabezazo en el descuento de Yerry Mina. Desde el punto fatídico, Inglaterra selló el pase a cuartos

 


Los octavos de final llegaban a su fin y lo hacían con uno de los encuentros que más expectación generaba. Dos selecciones fuertes, Colombia e Inglaterra, que están un escalón por debajo de Francia y Brasil, se medían para aprovechar la oportunidad que el cuadro les había ofrecido. Y no defraudaron. Todo el encuentro fue una ardua batalla donde nadie quería ceder un ápice. Pero se acabó resolviendo en los penaltis, estimulando las intrigas de los ‘Tres Leones’.

Colombia salía otra vez a la pista de baile, y lo hacía sin su mejor bailarín. Las opciones de los de Pekerman para interpretar una bachata sin James eran muy reducidas, sin tener al astro colombiano siquiera en el banquillo tras días y días de rumores sobre su incorporación en el once. Por ello, el esquema tuvo que cambiar. A diferencia del encuentro contra Senegal, donde consiguieron domar el esférico con serenidad e inteligencia, debían mantener el orden atrás ante el asedio inglés, que impondría un ritmo vertiginoso sobre el césped.

Y es que a Inglaterra le gusta la rapidez, propio de un país donde nacieron los Rolling Stones. Su técnico, Gareth Southgate, ha conseguido llevar ese rock que reina en la Premier a su combinado, y lo ha hecho con gran eficacia. La fuerte presión en campo contrario, la creatividad de Lingard y Alli para distribuir el juego, el peligro por bandas con Ashley Young y Trippier, y dos solistas con soltura arriba como lo son Kane y Sterling, hacían un once que, lejos de aquellos Rooney, Gerrard y compañía, podía dar guerra. Además, la fragilidad defensiva parece haber encontrado remedio con una línea de tres centrales, muy popular en Alemania.

Si tenemos en cuenta que los cafeteros no iban a dormir el balón a priori, y que Inglaterra iba a hacer todo lo posible por imponer su verticalidad, el resultado iba a ser un partido de área a área, con poco descanso para las zagas. Algo que beneficiaba a los ‘Tres Leones’, acostumbrados a encuentros de este tipo. Por ello, Colombia se vio sumisa a un ritmo de juego que no iba acorde con su estilo.

Al estar el combinado inglés muy cómodo durante el transcurso del partido, sería la defensa colombiana la que más sufriera. En todo momento acechaba Inglaterra el arco de Ospina que, aunque no tuvo que emplearse en el primer tiempo, veía cómo su defensa sufría ante la presencia de Kane y Sterling. Las figuras más destacables fueron, precisamente, los dos centrales cafeteros. Tanto Yerry Mina como Davinson Sánchez tuvieron las actuaciones más solventes de la noche, seguros al cruce, atentos con el marcaje a los dos puntas y con claridad en la salida de balón. Aunque de poco serviría esa claridad, ya que Falcao y Cuadrado rara vez tuvieron el esférico en sus botas.

La otra cara de la moneda es Pickford, que pudo echarse una cabezada en su portería. Al estar el balón muy alejado de los hombres de peligro colombianos, el arquero del Everton no tuvo que hacer nada. La única vez que las cámaras le enfocaron en todo el primer tiempo fue en el descuento, para detener un disparo centrado de Quintero. Mientras tanto Lingard, Trippier y Sterling ya habían probado suerte.

El esquema defensivo de Pekerman también prosiguió tras el descanso. Los ingleses no habían abierto suficiente espacio en la zaga durante el primer tiempo para castigar y todo salía tal y como Colombia planteaba, a pesar de que no se hubieran acercado a los dominios de Pickford. No obstante, las intrigas de los ‘Tres Leones’ encontraron premio. Fue en un córner, con una estrategia un tanto bizarra, con la que Harry Kane le sacó un penalti a Carlos Sánchez. Se plantó bien desde los once metros y transformó por el medio. De esta manera, Inglaterra se ponía por delante y su delantero apuntaba su sexto gol en el campeonato y consolidándose como máximo goleador.

Con este varapalo, Colombia no podía seguir centrada en defender y se lanzó arriba. Carlos Bacca entró para hacerle compañía a Falcao en la delantera y Cuadrado, tras una actuación discreta como punta, bajó al mediocampo. El tiempo pasaba y Colombia se desesperaba, pero la defensa inglesa no permitía que crearan peligro. Los de Southgate siguieron con el rock mediante contraataques pero el marcador no se movió. Mientras tanto James, impotente, miraba cómo su equipo estaba a punto de irse a casa.

Todo parecía perdido para los colombianos. Inglaterra estaba encerrada para mantener este último gol tras un sinfín de tarjetas amarillas (especialmente para Colombia, que convirtió el partido en una pelea tras el penalti). Sin embargo, en el descuento todo se les torcería. Un saque de esquina, con previa estirada de Pickford, encontró al mejor jugador cafetero sobre el césped, Yerry Mina. El del Barça pegó un potente salto que le elevó al cielo del Otkrytie Arena, y cabeceó para forzar la prórroga. Este gol in extremis daba una última vida a los de Pekerman. Habían pasado de estar muertos a estar más vivos que nunca, pero aún les quedaba una prórroga agónica por delante. Una prórroga más a todas las que habíamos visto en este Mundial hasta ahora.

La prórroga sentó como un jarro de agua fría para los ingleses y como una bendición para los cafeteros. Es por ello que la batuta del encuentro cambió de manos. Se cambió el rock por una bachata, símbolo de la superioridad física y mental de Colombia en el momento. Todo el trabajo que Pickford no tuvo en todo el encuentro se le acumuló tras los noventa minutos. En el otro lado, Ospina pudo tomar oxígeno. Las ocasiones se sucedían para el conjunto tricolor, sin éxito para lograr el segundo. Southgate y los suyos se veían lastrados por los cambios que el seleccionador realizó para preservar el resultado,y el destino acercaba a ambos conjuntos a decidirlo todo en los penaltis. Nadie pudo evitarlo.

La tanda se caracterizó por soberbios lanzamientos, tanto de unos como de otros. Sólo Uribe erró, mandándolo al larguero poco antes de que Ospina parara el de Henderson. Llegó el fatídico quinto, y Pickford paró con rabia el de Bacca. Dier, con todo, lo mandó abajo y a la izquierda y selló el pase a cuartos. Colombia se marcha a casa tras una gran prórroga pero unos noventa minutos muy débiles. Por su parte, Inglaterra pasa de ronda, sin hacer mucho ruido, soñando con una estrella. Suecia espera en cuartos.

 

 

Colombia: Ospina; Arias (Zapata, m.115), Mina, Davinson Sánchez, Mojica; Carlos Sánchez (Uribe, m.79), Wilmar Barrios; Cuadrado, Quintero (Muriel, m.88), Lerma (Bacca, m.61); y Falcao.

Inglaterra: Pickford; Walker (Rashford, m.114), Stones, Maguire; Trippier, Henderson, Young (Rose, m.102); Lingard, Delle Ali (Dier, m.80); Sterling (Vardy, m.88) y Kane.

Goles: 1-0: m.57: Kane, de penalti. 1-1: m.93+: Mina cabecea un saque de esquina.

Penaltis: 1-0: Falcao. 1-1: Kane. 2-1: Cuadrado. 2-2: Rashford. 3-2: Muriel. 3-2: Henderson y para Ospina. 3-2: Uribe al larguero. 3-3: Trippier. 3-3: Bacca y para Pickford. 3-4: Dier.

Árbitro: Mark Geiger (Estados Unidos). Amonestó a los colombianos Wilmar Barrios, Arias, Falcao, Bacca, Cuadrado, y a los ingleses Henderson, Lingard.

Incidencias: Partido de los octavos de final del Mundial de Rusia 2018 disputado en el Spartak Stadium de Moscú ante 44.190 espectadores.

martes, 3 de julio de 2018

MUNDIAL DE RUSIA 2018 Tercera Jornada de Octavos de Final


BRASIL [2-0] MÉXICO

Neymar despierta a tiempo para lo mejor

 

La estrella de La Canarinha recuperó su mejor versión justo a tiempo para derrotar al combinado azteca, que con el paso del encuentro sucumbió ante la calidad ofensiva brasileña

 

 

La tercera jornada de los octavos de final abría con este gran duelo entre brasileños y mexicanos. Dos equipos que llegaban en trayectorias opuestas y con sendas bajas. En el once de Brasil no entraba finalmente Marcelo sino Filipe Luis. El madridista aún se resentía de la lesión que había sufrido durante la fase de grupos pero entraba en la convocatoria. Por su parte, México sorprendía con el capitán Márquez en el centro del campo.

La verticalidad de La Canarinha chocaba de bruces con el decidido dominio de los de Osorio. La presencia de Márquez daba mayor consistencia en la medular aunque sin Layún perdía velocidad que podían aprovechar los brasileños. Aunque el balón al principio era de los aztecas, la primera gran ocasión procedía de las botas de Neymar. La estrella del PSG hacía su aparición con un disparo potente aunque centrado que repelía Ochoa. Sin embargo, México no reculaba sino que llegaba con facilidad sobre el área de Allisson. Su intensa presión tras pérdida y los movimientos de Vela y Lozano por bandas no dejaban respirar a Brasil.

El disparo de Neymar no había sido más que un espejismo, pues México tenía el control del encuentro. Sin embargo, poco a poco Brasil iba despertando de su letargo y gracias a Coutinho, Neymar y Gabriel Jesús se aproximaba a la portería rival. La falta lejana de Neymar que cerca estaba de sorprender a Ochoa era la última advertencia de que los sudamericanos se habían recompuesto. A México se le había acabado la gasolina, pero afortunadamente para ellos Rocchi señalaba el descanso.

Los problemas con los que el combinado azteca terminaba la primera mitad los intentaba resolver Osorio con un cambio. Con la reanudación entraba Layún por Márquez para ocupar el carril derecho por el que tanto sufría Edson Álvarez. Un movimiento obligado pero que sin embargo no iba a evitar el gol de La Canarinha. Una jugada del propio Neymar yendo hacia el medio arrastrando a toda la defensa para dejar sólo a Willian que con un gran cambio de ritmo ponía el balón al segundo palo para que el propio Neymar culminase la jugada.

Brasil por primera vez en mucho tiempo se gustaba y México estaba contra las cuerdas. Las diabluras de Neymar y Willian estaban desequilibrando la balanza y Paulinho tenía el segundo en sus botas. Pero Ochoa seguía firme y contenía las acometidas rivales para mantener vivos a los suyos. El físico tampoco le daba a los de Osorio para seguir peleando por el empate y los cambios tampoco surtían efecto. En el otro lado, Brasil sufría un duro revés con la sanción de Casemiro pero se mostraban sólidos atrás para conservar la victoria.

Tite blindó definitivamente el mediocampo con la entrada de Fernandinho e introdujo a Firmino para sentenciar a la contra. Le salió redondo el plan al técnico pues Neymar castigaba a la adelantada defensa mexicana y regalaba el rechace a Firmino. De esta manera Brasil lograba el pase a la siguiente ronda y vuelve a postularse como gran favorita tras las dudas. La Verde Amarela se medirá al ganador del Bélgica-Japón, mientras que México dice adiós después de una gran fase de grupos. Al contrario que los sudamericanos, el cuadro azteca fue de más a menos y llegó desfondada al duelo clave. Séptima vez que caen en octavos aunque esta vez tuvo la culpa un inspirado Neymar que comienza a enchufarse justo a tiempo.

 

 

Brasil: Allison; Fagner, Miranda, Thiago Silva, Filipe Luis; Casemiro; Willian (Marquinhos, m.90), Paulinho (Fernandinho, m.80), Coutinho (Firmino, m.86); Gabriel Jesús y Neymar Jr.
 

México: Ochoa; Edson Alvarez (Jonathan dos Santos, m.56), Ayala, Salcedo, Gallardo; Márquez (Layún, m.46); Guardado, Herrera; Vela, Lozano; y 'Chicharito' Hernández (Raúl Jiménez, m.60).

Goles: 1-0, m.51: Neymar. 2-0, m.88: Firmino.

Árbitro: Gianluca Rocchi (Italia). Mostró tarjetas amarillas a los mexicanos Edson Alvarez (m.38), Herrera (m.55), Salcedo (m.77) y Guardado (m.90 + 2); y a los brasileños Filipe Luis (m.43) y Casemiro (m.59)

Incidencias: Partido de octavos de final del Mundial de Rusia 2018 disputado en el Samara Arena ante 41.970 espectadores.

 


BÉLGICA [3-2] JAPÓN

La épica belga acaba con la ilusión nipona con mucha crueldad

 

Un gol en la última acción del partido de Nacer Chadli consumó la épica remontada de Bélgica ante Japón, que llegó a tener dos goles de ventaja al inicio de la segunda parte

 


Dos países, una misma ilusión y un mismo sueño. Bélgica y Japón se veían las caras en los octavos de final del Mundial de Rusia con el objetivo de alcanzar los cuartos. Los ‘Diablos Rojos’, unos de los favoritos para levantar la Copa. Los nipones, unos invitados inesperados en los octavos que no querían irse pronto a casa. Finalmente, la lógica se impuso relativamente y Bélgica venció.

El inicio de partido quizás no fue como la mayoría esperaba. El dominio del juego era de Japón. Sus hombres de calidad en el centro del campo, como Gaku o Kagawa, le estaban ganando la partida a la medular belga. La primera ocasión del partido fue para Kagawa, que probó con un disparo lejano que se marchó desviado. Bélgica no era capaz de hacer su juego. El ritmo lento de Japón no le permitía a Bélgica realizar esas transiciones rápidas en ataque que tanto le gustan. Además, los japoneses presionaban con intensidad cuando no tenían el balón. De esta manera se alcanzaba el ecuador de la primera parte. Sin ocasiones claras y con mucha igualdad sobre el césped.

Poco a poco el partido fue cambiando. La presión de Japón bajó. Bélgica despertó y comenzó su asedio a la portería de Kawashima. Irrumpieron las figuras de Hazard y Lukaku y a base de un juego vertical y vertiginoso atacaban una y otra vez. Sin embargo, Yoshida, Shoji y Kawashima apagaban todos los fuegos como podían para mantener el 0-0. El vendaval belga duró apenas diez minutos y el partido volvió a la dinámica inicial. En los minutos finales del primer tiempo incluso era Japón quien llevó más peligro. Buscaban a Inui con balones largos al espacio a la espalda de Meunier y así generaban peligro. Al filo del descanso la tuvo Osako, pero su remate blandito lo atrapó Courtouis en dos tiempos.

La segunda parte comenzó con una gran sorpresa. Aunque quizá no tan sorprendente después de ver la primera. Japón se adelantó nada más comenzar el segundo tiempo. Los de Akira Nishino robaron el balón en campo propio. Gaku Shibasaki se hizo con la bola, miró al frente y metió un gran balón al espacio para Haraguchi. Vertonghen no consiguió interceptar el pase y Haraguchi se quedó solo delante de Courtouis. Amagó, chutó, y marcó. Saltaba la sorpresa en el Rostov Arena. No tardó Bélgica en reaccionar y justo en la jugada siguiente Hazard estrelló un disparo contra el palo. Pero esto solo sería un espejismo, pues la sorpresa iba a ser doble. Japón volvió a atacar, esta vez por mediación de Kagawa. Controló el balón en la frontal del área y la perdió, pero el rechace le cayó a Inui y no se lo pensó dos veces. Zapatazo desde la frontal y golazo. Japón ganaba por 0-2 a Bélgica, una de las favoritas del torneo, aunque quedaba mucho partido.

Después de los dos mazazos el equipo belga se descosió un poco y dejaba aún más espacios atrás. Aun así no perdían la fe y creían en la remontada. Roberto Martínez dio entrada a Fellaini y Chadli por Mertens y Carrasco y su equipo mejoró. Tanto que acabó llegando el gol que recortaba distancias a falta de 20 minutos para el final. En un córner, después de varios rebotes, llegó el gol. Vertonghen y un grave error de Kawashima permitían a Bélgica recortar distancias en el marcador. El asedio belga continuó y de nuevo lograron marcar desde la esquina. En este aspecto los belgas, con la entrada de Fellaini, eran muy superiores y lo aprovecharon. De nuevo en una segunda jugada tras un córner, después de un centro de Hazard, llegó el gol. Y, cómo no, tuvo que ser Marouane Fellaini el autor. El 2-2 llegaba a falta de 15 minutos para el final.

El partido en los últimos minutos se calmó considerablemente. Ninguno de los dos equipos quería arriesgar en exceso porque un gol faltando tan poco sería difícil de remontar. Sin embargo, un descuido final mandó a casa a Japón. Los nipones tenían un córner a favor a falta de 30 segundos para el final. Lo lanzaron mal y Bélgica salió disparada a la contra. Courtouis la empezó y Chadli la terminó. Un contraataque de libro metía a Bélgica en cuartos, que se enfrentará a Brasil, y dejaba fuera a Japón de una manera cruel.

 

 
 

Bélgica: Thiboaut Courtois, Toby Alderweireld, Vincent Kompany, Jan Vertonghen, Thomas Meunier, Axel Witsel, Yannick Ferreira Carrasco (Nacer Chadli, m.65), Kevin De Bruyne, Eden Hazard, Dries Mertens (Marouanne Fellaini, m.65) y Romelu Lukaku.

Japón: Elji Kawashima, Hiroki Sakai, Yuto Nagatomo, Gen Shoji, Maya Yoshida, Genki Haraguchi (Keisuke Honda, m.81), Makoto Hasebe, Takashi Inui, Shinji Kagawa, Gaku Shibasaki (Hotaru Yamaguchi, m.81) y Yuya Osako.

Goles: 0-1, m.48: Genki Haraguchi; 0-2, m.52: Takashi Inui; 1-2, m.70: Jan Vertonghen; 2-2, m.75: Marouanne Fellaini; 3-2, m.94: Nacer Chadli.

Árbitro: Malang Diedhiou (Senegal). Mostró tarjeta amarilla a Gaku Shibasaki (m.39) de Japón.
 

Incidencias: Encuentro correspondiente a los octavos de final del Campeonato del Mundo de Rusia 2018 disputado en el estadio Rostov Arena de Rostov on Don ante unas 41.600 espectadores

lunes, 2 de julio de 2018

MUNDIAL DE RUSIA 2018 Segunda Jornada de Octavos de Final


ESPAÑA [1-1] RUSIA

Crónica de un fracaso anunciado

 

Los penaltis echaron a una España horizontal y ultraconservadora. Rusia sobrevivió siendo muy inferior. El VAR obvió un agarrón a Ramos. Akinfeev acabó en héroe

 

 

La maleta de España comenzó vacía y olvidada en el hotel. Conforme pasaban los minutos se iba llenando. Metieron primero las ganas, luego el sacrificio… y por último, cuando ya apenas cerraba, el sueño mundialista. España no pudo con Rusia. La selección española se marchaba a casa tras la polémica inicial de Lopetegui y Rubiales. Lo tenían todo para triunfar pero los egos y el poder pudieron más que la coherencia. Ahora toca levantarse y volver. Volver a jugar y volver a ganar.

Los nervios a flor de piel. Todo calculado a la perfección. La estrategia de los cambios y las jugadas ensayadas repasadas y estudiadas de principio a fin. Rusia a la contra, España con el balón. Algo estaba ocurriendo en el Estadio Luzhniki. Unos octavos de final de un Mundial se estaban jugando. ¿Nervios? En cada pase. La sonrisa irónica de Samedov en el minuto 9 de partido tras reclamar un saque de banda revelaba que algo no iba bien. España se gustaba, los hombres de Hierro se veían capaces.

Sergio Ramos no se puede olvidar que tiene que llamar a alguien. Ese fue su gesto a la cámara tras marcar el 1-0. Conexión Real Madrid para empezar a hacer la maleta rusa. Asensio, titular por primera vez en el Mundial, colocó el balón tras una falta a Nacho. Todo esto sucedía en la banda derecha mientras el capitán merodeaba el área. El centro fue medido al segundo palo, Ramos e Ignashevich lucharon por llegar al balón y finalmente cayéndose dentro del área, el ruso se marcó en propia puerta. El 1-0 había subido al marcador.

Rusia desapareció de su propia casa durante unos instantes. Lejos de su mejor versión, quedaron petrificados ante los controles de Isco y los cambios de orientación de Koke. La anfitriona no encontraba recursos para crispar el juego rival. Golovin pudo empatar con un disparo colocado en la recta final. Sin embargo, quien sí lo hizo fue Dzyuba de penalti. Piqué toco el balón con la mano dentro del área tras un centro desde la derecha y el árbitro no dudó. Dzyuba engañaba por completo a De Gea y el 1-1 subía al marcador.

El ritmo del partido se diluyó con el paso de los minutos. España, de más a menos, perdió la chispa y los hombres de Cherchesov ganaban comodidad con el juego español. Rusia insistía a base de disparos lejanos mientras los de Hierro se mareaban en un laberinto creado por ellos mismos. Un lugar desolado por la falta de movimientos y la ambición de no jugar a nada. La diferencia se encuentra en los pequeños detalles. Por ejemplo en los cambios. La anfitriona había realizado sus tres cambios en el minuto 60 de partido. España tardó más. Mucho más. Iniesta fue el primer revulsivo de Hierro en el 67′. Luego Carvajal por Nacho, que se marchó cojeando y tuvo que ponerse hielo tras sentarse en el banquillo. Por último Iago Aspas sustituyó a Diego Costa. España no encontraba nada nuevo. La monotonía había consumido las brillantes ideas de Isco y compañía.

La emoción volvió en el minuto 85 tras una buena jugada de España. Aspas asistió con el pecho a Iniesta y este reventó el balón desde fuera del área. En el trayecto Akinfeev apareció para acabar con el peligro. El tiempo se acababa y la prórroga asomaba a lo lejos para convertirse en realidad. Ganar un partido sin querer hacer gol es difícil de conseguir. España y Rusia se habían propuesto marcar sin disparar. Por ciencia infusa. La primera prórroga del Mundial la protagonizaron dos selecciones que se olvidaron del gol. El juego se volvió un continúo atasco en el centro del campo. Una operación salida de vacaciones en medio de un campo de fútbol.

Salvo un disparo lejano de Koke y una gran jugada de Rodrigo, la prórroga fue un trámite para llegar a los penaltis. Rusia se encerró en su campo desechando cualquier posibilidad de poner nervioso a De Gea. España tocó y tocó. El final, el mismo de siempre; despeje de la defensa y vuelta e empezar. La polémica llegó con dos posibles penaltis a favor de los españoles en la misma jugada. El VAR fue consultado y el partido continuó. La tanda de penaltis eran un hecho. España no había conseguido desempatar.

Akinfeev y De Gea tenían poco que perder y mucho que ganar. Rusia marcó cuatro, España tres. Koke y Aspas fallaron o se lo pararon. La cuestión es que ya de nada vale todo lo anterior. Iniesta, Piqué y Ramos cumplieron con sus penaltis pero no bastó. No fue suficiente. Ahora tendrán que buscar la ilusión y completar la regeneración que comenzó Lopetegui mientra Rusia avanza a cuartos

 

 
 

España: De Gea; Nacho (Carvajal, m.70), Piqué, Sergio Ramos, Jordi Alba; Busquets, Koke; Isco, Silva (Iniesta, m.66), Marco Asensio (Rodrigo, m.104); y Diego Costa (Iago Aspas, m.80).
 

Rusia: Akinféev; Mario Fernandes, Kutépov, Kudriashov, Ignashévich, Zhirkov (Granat, m.46); Zobnin, Kuziáev (Erokhin, m.97); Samédov (Chéryshev, m.61), Golovín y Dzyuba (Smolov, m.65).

Goles: 1-0, m.11: Ignashévich en propia puerta. 1-1, m.41: Dzyuba.
 

Tanda de penaltis: 1-0: Iniesta. 1-1: Smolov. 2-1: Piqué. 2-2: Ignashévich. 2-2: Koke falla. 2-3: Golovin. 3-3: Ramos. 3-4: Chéryshev. 3-4: Aspas falla.

Árbitro: Bjorn Kuipers (Holanda). Amonestó a Piqué (40) por España; y a Kutépov (54), Zobnin (71) por Rusia.

Incidencias: Encuentro de octavos de final del Mundial 2018, disputado en el estadio Luzhnikí lleno, con 78.011 espectadores, 3.000 de ellos españoles. El rey Felipe VI y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, encabezaron la relación de autoridades del palco de honor.
 

 


CROACIA [1-1] DINAMARCA

Los once metros alimentan la ilusión croata

 

Una tanda de penaltis decidió un encuentro agónico, con cinco primeros minutos donde se anotaron los goles de Jorgensen y Mandzukic, para después dar lugar a una sequía que duró todo el partido y la prórroga

 

 

Tras el descalabro de España escasas horas atrás, el Mundial continuaba en busca del que hubiera sido nuestro rival en cuartos. Lo encontraría en un encuentro que fue de más a menos, con Croacia y Dinamarca intercambiándose goles en los primeros cinco minutos para pasar a una sequía que les acompañaría hasta el pitido final. Todo se acabaría mandando a la prórroga y posteriormente a la tanda de penaltis, donde Croacia se hizo con el pase a cuartos. Podemos definir el Mundial del ‘Tomate Mecánico’ hasta el momento con una sola palabra: discreto. Una fase de grupos discreta, con tan sólo un gol encajado y dos anotados, les hizo pasar como segundos por delante de una Perú que mostró mucha más garra y buen juego que los daneses.

Con el pitido inicial se vio unos de los minutos más alocados de lo que llevamos de torneo. Tan sólo en el primer minuto, Dinamarca ya quería hacer daño por medio del balón parado. Y no se pudo topar con una mejor situación tras obtener un saque de banda al lado del área. Como viene siendo popular últimamente, no dudaron en colgar el balón como lo haría un islandés de bien. El esférico se revolvió en el área fruto del caos que generan este tipo de jugadas y se lo encontró Mathias Jorgensen al segundo palo. Una vez ahí, el central se puso las botas de delantero y batió a Subasic para ponerlo todo patas arriba.

El panorama estaba muy de cara para los daneses, que ya pensaban en encerrarse atrás. Sin embargo, la siguiente acción del partido volvería a poner la igualdad en el luminoso y generalizar el éxtasis en la grada. De la misma manera que el gol de Jorgensen, un balón colgado que se resigna a salir del área, llegó la rápida respuesta croata. Esta vez sería Mandzukic quien cazara el balón como suele acostumbrar en la Juve. A la media vuelta, dejó a Schmeichel hecho una estatua para dar inicio a un nuevo encuentro. Un partido más pausado, que actuó como una tila para los más nerviosos.

Una vez se estabilizó la situación tras este apasionante inicio, ambos conjuntos plantaron los pies en el campo y comenzaron a dibujar sus pizarras. Los croatas llevaron la batuta, atacando por ambos francos por medio de Perisic y Rebic hasta llegar a las inmediaciones del área. A partir de ahí, las opciones eran infinitas. Intentaron centrar al área, cerrarse hacia el medio o buscar a Modric para ponerse por delante. Pero Dinamarca, como ha venido haciendo hasta ahora, no dejó que la creatividad y la fluidez ofensiva del combinado balcánico les intimidara, y consiguieron frenar esos acercamientos con un Kjaer muy solvente y un Schmeichel seguro bajo palos.

El cuadro danés, por su parte, aguardaba hasta el momento en que pudieran aprovechar la velocidad de sus atacantes y la magia de Eriksen para dar la estocada. Ambos laterales, Dalsgaard y Knudsen, tuvieron pocos momentos para respirar, al igual que Delaney y Christensen. No por ello se cansaría Dinamarca antes del descanso, pero sí es cierto que todos bajaron marchas en los compases previos al entretiempo. Ambos técnicos tenían la cabeza más en lo que iba a ocurrir tras el descanso que antes de él.

Un cambio importante tendría lugar en Dinamarca para afrontar la segunda mitad. Su técnico, Age Hareide, dejaba en el banquillo a Christensen, un hombre clave para su mediocampo, y daba entrada a Schone. Poca gente daba crédito pero, a la larga, sirvió para dormir un poco el balón y pausar el encuentro. Con ello, imperó la tranquilidad en el área danesa ya que Croacia no podía acercarse y no quería arriesgar de más.

Ante una falta alarmante de ocasiones por parte de los croatas, Dinamarca tampoco puso en peligro a Subasic. El partido quedó huérfano de acercamientos durante gran parte del segundo tiempo, hasta el último cuarto de hora. Poulsen pugnaba con todo el mundo por su banda derecha y fue un recién entrado Nicolai Jorgensen quien puso fin a la sequía. En el tramo final, ambos conjuntos se asomaron desde sus trincheras y buscaron alguna ocasión aislada. No obstante, la prórroga ya estaba firmada con bastante antelación.

Ya en plena prórroga, fue Dinamarca la que dominaba y concentró la amplia mayoría de ocasiones. No obstante, el ritmo no fue muy rápido y las cámaras se centraron en Knudsen, que se cambiaba constantemente para sacar de banda. Para volver a meterse en el encuentro, Kramaric entró en acción y formó dupla en ataque con Mandzukic. Aunque lo intentó con todas sus fuerzas, ni el delantero del Hoffernheim ni sus compañeros intimidaron a Schmeichel.

El tiempo se acababa y ambos técnicos agotaron sus cambios. Entraron Pione Sisto y Badelj y salieron Braithwaite y Mandzukic. Sería el del Celta quien tuviera un mayor impacto en el encuentro, desbordando a un Vrsaljko agotado y probando suerte desde lejos. Pero hoy no iba a ser su día para brillar, y sí lo iba a ser de quién si no, Rebic. La sensación croata recibió un pase perfecto, corrió y se zafó del guardameta y provocó un penalti que podía ser crucial.

A falta de cinco minutos, Modric podía sentenciar el partido. Se plantó en el punto de penalti y lo mandó raso y ajustado al palo izquierdo de Schmeichel. Lo que no se esperaba era que el portero del Leicester lo adivinara, atrapara el balón y propiciara los penaltis. Nadie rompió la sequía que inició desde el minuto 4. Nos encontrábamos ante la segunda tanda de penaltis del día, y Schmeichel venía mejor que nadie. Los croatas, por su parte, no estaban para nada contentos tras tener tan cerca la gloria y quedarse en nada.

Los dos primeros, Eriksen y Badelj, erraron sus lanzamientos, ambos al palo izquierdo de los porteros. Algo que también pasaría con Schone y Pivaric, exactamente de la misma forma. En el quinto lanzamiento, Nicolai Jorgensen fue detenido por un Subasic intratable. Al final, todo dependía de Rakitic, que engañó por completo a Schmeichel y certificó el pase de Croacia a octavos. Un encuentro donde los balcánicos no se sintieron para nada cómodos, pero supieron anteponerse cuando tocaba. Los daneses se marchan con un semblante agridulce, pudiendo haber hecho más por evitarlo.

 

 
 

Croacia: Subasic; Vrsaljko, Lovren, Vida, Strinic (Pivaric, min. 81); Rakitic, Brozovic (Kovacic, min. 71); Rebic, Modric, Perisic (Kramaric, min. 97); y Mandzukic (Badelj, min. 108).

Dinamarca: Schmeichel; Dalsgaard, Kjaer, Mathias Jorgensen, Knudsen; Delaney (Krohn-Dehli, min. 98), Christensen (Schone, min. 46), Eriksen; Poulsen, Cornelius (Nicolai Jorgensen, min. 66) y Braithwaite (Pione Sisto, min. 106).

Goles: 0-1, min. 2: Mathias Jorgensen; 1-1, min. 4: Mandzukic.

Tanda de penaltis: 0-0: Eriksen, falla; 0-0: Badelj, falla; 0-1: Kjaer; 1-1: Kramaric; 1-2: Krohn-Dehli; 2-2: Modric; 2-2: Schone, falla; 2-2: Pivaric, falla; 2-2: Jorgensen, falla; 3-2: Rakitic.

Árbitro: Néstor Pitana (Argentina). Sin tarjetas

Incidencias: Partido correspondiente a los octavos de final del Mundial de Rusia 2018 disputado en el Nizhy Novgorod Stadium ante 40.851 espectadores

domingo, 1 de julio de 2018

MUNDIAL DE RUSIA 2018 Primera Jornada de Octavos de Final


FRANCIA [4-3] ARGENTINA

Mbappé el día, Messi la noche

 

El joven futbolista francés arrolló con su doblete guiando a Les Bleus a cuartos de final a una Argentina con fortuna y que tuvo la mejor versión de Di María, pero no la de un desaparecido Messi

 

 

Primer duelo de octavos en Rusia. Dos conjuntos que habían tenido una fase de clasificación muy dispar se batían en un apasionante choque que casi tendría de todo. Porque Francia llegaba tras dos victorias y un empate. Sin brillar, pero con autoridad. Mientras, Argentina alcanzaba el pase con mucho sufrimiento en la última jornada. La goleada contra los croatas, unido al decepcionante empate con Islandia les ponía en aprietos.

En ese contexto, se preveía un enfrentamiento de dos colosos con sus matices y también con sus estrellas rivalizadas: Griezmann frente a Messi, Mbappé frente a Di María. Protagonistas, tres de ellos, en la primera mitad, tras el descanso solamente quedó el joven diamante del PSG para presentarse al mundo con un doblete de clase mundial. Antes de que volviese el fútbol a Rusia tras el breve parón, sonaban los himnos en el Kazan Arena con varias novedades en el once de Sampaoli. Con falso nueve y Pavón de titular, el seleccionador apostaba por jugar sin un atacante puro. Por parte de les bleus, once esperado, con Matuidi ocupando un lado para ayudar en tareas defensivas a su lateral.

Lo tenía muy claro el técnico de Francia: juego directo, pases rápidos y mucho peligro por los tres de arriba: Giroud-Griezmann-Mbappé. En parte, le saldría bien, pero renunciar a tener el balón también tendría sus consecuencias. Porque así empezó el encuentro, con dominio albiceleste tratando de buscar a Messi -muy encimado por Kanté– y Di María. Este último dejó un recital de regates, aparte de un golazo. Sin embargo, para espectáculo el de Mbappé, en la primera y segunda mitad. Como liebre tras su presa, salió enfilado hacia la meta argentina para provocar un penalti muy claro de Rojo. Antes, un chut de falta directa del mismo transformador de la pena, Griezmann, se había estrellado en el travesaño. Diez minutos frenéticos que no serían nada comparado con lo que se vería tras el descanso.

Aunque, eso sí, un colosal Mbappé siguió a lo suyo: falta de Tagliafico al borde del área en otra carrera prodigiosa del galo. Desbordada Argentina en esas jugadas, también Griezmann creaba peligro. Sprint personal hasta línea de fondo, con pase raso atajado por el portero. Un poema la defensa albiceleste, pero lo peor estaba por llegar, aunque la suerte les daría una esperanza. Después de varias jugadas trabadas, en un partido que también tenía sus momentos de dureza con amarillas para los futbolistas argentinos, llegó la primera y única internada de Messi. No obstante, se encontró con el robo limpio de Griezmann en el área. Bajaba también la estrella gala para ayudar.

Y entre cracks, aparecía el ‘fideo’ Di María para sacarse un chut desde lejos ajustado al palo izquierdo de Lloris, que pudo hacer más. Quizás le faltó visibilidad para volar con más precisión. Esa que, precisamente, no tuvo Messi en un disparo suave hacia la meta francesa. Sin embargo, se topó con la puntilla del pie de su compañero Mercado, que anotaba el 1-2. Con fortuna, Argentina se puso un gol arriba, pero poco le duraría la felicidad porque Mbappé no había terminado su recital. Más bien, se estaba reservando para demostrarle al mundo lo bueno que es. Dos tantos magníficos que no le envidiarían nada al de Pavard. El también joven lateral francés empaló un precioso balón con efecto en el segundo palo para poner la igualada. Tarde de golazos.

Pero, de lateral a lateral había un futbolista fenomenal: Kylian Mbappé. Si el tanto del empate llegó tras una gran combinación en la banda de Lucas Hernández, el colchonero volvería a subir para beneficio galo. Cambiado de extremo, aparecía el joven atacante para endosar el tercer gol en una acción personal dentro del área. Gran definición con disparo potente por bajo. Inmediatamente después, a Sampaoli se le borraba la sonrisa y daba entrada al Kun por Enzo Pérez. El futbolista citizen logró responder con un testarazo en el minuto 92 tras un centro de Messi en la única jugada positiva del azulgrana en estos octavos. Demasiado tarde salía al rescate de una Argentina descosida atrás, pues Mbappé la volvió a liar.

Combinación monumental, precisa y en cinco toques de Francia para el remate final de su novato diamante, que lograba un doblete de ensueño. Ese que servía para estar en la siguiente ronda. Con una discusión final por una dura entrada de Mercado se ponía punto y final al trepidante choque. Mbappé presenta su propia candidatura en Rusia contra la mejor versión de Di María. Porque de Messi no: desaparecido y abatido tras el combate.

 

 
 

Francia: Lloris, Pavard, Varane, Umtiti, Lucas Hernández; Kanté, Pogba, Matuidi (Tolisso, m.75); Mbappé (Thauvin, m.88), Griezmann (Fékir, m.83) y Giroud.
 

Argentina: Armani; Mercado, Otamendi, Rojo (Fazio, m.46), Tagliafico; Mascherano, Enzo Pérez (Agüero, m.65), Banega; Di María, Pavón (Meza, m.75) y Messi.

Goles: 1-0, m.13: Griezmann (p). 1-1, m.41: Di María. 1-2, m.48: Mercado. 2-2, m.57: Pavard. 3-2, m.64: Mbappé. 4-2, m.68: Mbappé. 4-3, m.93: Agüero.
 

Árbitro: Alireza Faghani (Irán). Amonestó a Matuidi (m.72), Pavard (m.74) y Giroud (m.93), de Francia; y a Rojo (m.12), Tagliafico (m.19), Mascherano (m.42), Banega (m.49) y Otamendi (m.93), de Argentina.
 

Incidencias: Partido de octavos de final de la Copa del Mundo de Rusia 2018, disputado en el estadio Kazán Arena (Kazán), ante 42.873 espectadores

 


URUGUAY [2-1] PORTUGAL

Cavani eclipsa al Bicho

 

Un doblete del uruguayo, lesionado, tumba a Portugal, que llegó a empatar con un cabezazo de Pepe. Los de Tabárez presentan candidatura. Se medirá a Francia

 


Hay jugadores que nacen para brillar en determinados partidos. En la Tierra habitan futbolistas sin capas, chisteras gigantes o recursos infinitos. En el Mundial existen tipos capaces de meter a Uruguay en cuartos de final sin alzar la voz ni acaparar todos los focos antes del partido. Cavani escribió un capítulo histórico para su país en el libro de los mundiales. Muchos sueñan simplemente con estar, otros con triunfar.

Cuando Cavani sí, Cristiano no. Justo cuando uno marcaba, el otro se desesperaba. El jugador que presume de echarse a su selección a la espalda, se escondió en la euforia de la fase de grupos. El hombre que nunca se rinde, fracasó. Cristiano Ronaldo se marcha sin Mundial, es decir, sin conseguir el objetivo fijado. Ya no valen los goles ante España o las buenas actuaciones con Irán y Marruecos. Ahora toca hacer la maleta y volver a casa. Un golpe de realidad. Un despertar amargo para la campeona de Europa.

Con ritmo, intensidad, idas y venidas comenzaba todo. El primer aviso hablaba portugués y vestía el ‘7’ a la espalda. Uruguay se lo tomó como una amenaza y respondió. Luis Suárez dibujó una obra de arte en la banda izquierda en forma de asistencia. Tal como la había imaginado en su cabeza la plasmó en el césped. Con la derecha la puso justo a la cabeza de Cavani que aparecía para romper la escuadra. Un cabezazo a la altura de pocos cazadores del gol. Un remate que levantó a todo un país. Portugal siguió dominando la posesión. El marcador desmerecía a la constancia y premiaba a la efectividad. Sin sobresaltos, los hombres de Óscar Tabárez se desentendieron del balón y se dedicaron a defender en su campo. 11 jugadores en su campo esperando el error y formando una telaraña imposible de superar. La primera parte transcurría con una posesión favorable a los portugueses y un marcador en contra.

Luis Suárez protagonizó una asistencia, un gran disparo de falta por debajo de las barrera y varias caídas hiperbolizadas. El uruguayo en cada carga aprovechaba para rodar por el campo. Hasta en tres ocasiones se detuvo el tiempo para atender un supuesto golpe en un sitio que nunca era el verdadero. El VAR tendría que perseguir estas acciones y sancionar a los jugadores que pierden el tiempo quejándose de algo que nunca ocurrió. Lo más cerca que estuvieron los lusos de crear peligro fue en un segundo aviso pasada la media hora de partido. Otra vez Cristiano. En esta ocasión de falta. Un disparo a la barrera que no pasó a mayores. Uruguay continuaba defendiendo y desesperando las ideas portuguesas. Cavani puso el punto final a los primeros 45 minutos pinchando un balón caído del cielo y rematando desviado.

Desactivar a Portugal fue una misión complicada. El área defendida por Muslera parecía estar protegida por una masa azul opaca para el balón. La luz de los hombres de Fernando Santos no pasaba más allá del centro del campo y la ingeniosa estrategia de Tabárez funcionaba. Guerreiro probó con un disparo lejano, sin embargo tuvo que ser Pepe. Un centro medido por Guerreiro desde la izquierda y un remate impoluto. Imposible para Muslera. El récord de imbatibilidad se esfumó. Tres partidos y 324 minutos de Mundial tuvieron que pasar para ver cómo le hacían gol a Uruguay.

Siete minutos duró la alegría portuguesa. Todo se acabó cuando volvió a aparecer el mismo de la primera parte. Tras una contra estudiada y una asistencia de Bentancur, llegaba Cavani para poner con la pierna derecha el balón en el fondo de la red. El 2-1 supuso el palo definitivo. La felicidad uruguaya se emborronó con la salida obligada de su goleador. Cavani, cojeando, tuvo que abandonar el terreno de juego apoyado en su máximo rival, Cristiano Ronaldo. El pitido final sonó a cristales rotos convertidos en sueños para Portugal y a música celestial para Uruguay. 

 

 

Uruguay: Fernando Muslera; Martín Cáceres, José María Giménez, Diego Godín, Diego Laxalt; Lucas Torreira, Matías Vecino; Nahitan Nández (Carlos Sánchez, m.81), Rodrigo Bentancur (Cristian Rodríguez, m.63); Luis Suárez y Edinson Cavani (Cristian Stuani, m.74).

Portugal: Rui Patricio; Ricardo, Pepe, José Fonte, Raphael Guerreiro; William Carvalho, Adrien Silva (Ricardo Quaresma, m.64); Bernardo Silva, Joao Mario (Manuel Fernandes, m.84); Gonçalo Guedes (André Silva, m.74) y Cristiano Ronaldo.

Goles: 1-0, m.7: Cavani. 1-1, m.55: Pepe. 2-1, m.62: Cavani
 

Árbitro: César Ramos (México). Mostró cartulina amarilla a Cristiano Ronaldo.

Incidencias: Segundo partido de los octavos de final del Mundial de Rusia jugado ante 44.287 espectadores en el estadio Olímpico Fisht, en Sochi.

viernes, 29 de junio de 2018

Análisis de los Octavos de Final del Mundial de Rusia 2018


Arrancan los partidos a vida o muerte, se acabaron las calculadoras de la fase de grupos y ahora ya no valen los empates, el que gane sigue adelante y el que pierda se vuelve a casa. Los octavos de final del Mundial de Rusia 2018 se disputarán desde el sábado 30 de junio al martes 3 de julio, con diez equipos del continente europeo, cinco americanos y un equipo asiático como protagonistas de unas eliminatorias que desembocarán en la final del torneo el próximo domingo 15 de julio en el estadio Luzniki de Moscú.

FRANCIA - ARGENTINA

Los franceses llegaron dentro del saco de favoritos y si bien se clasificaron como líderes del Grupo C, no han mostrado el fútbol esperado. Es una selección joven, con un promedio de edad de 26 años en la que Mbappe (19 años), Dembélé (20 años), Umtiti (24 años), Lemar (22 años) y Rabiot (22 años) son los más jóvenes y eso puede ser un factor a tomar en cuenta para explicar por qué no ha sido un derroche de virtudes en este campeonato, pero eso sí con Griezmann en el campo cualquier detalle puede ser crucial y por su parte los argentinos avanzaron raspando con el agónico triunfo ante Nigeria. Con muchas individualidades, no ha podido ser un buen conjunto o no han mostrado lo esperado. Lionel Messi se asomó hasta el último partido en el que anotó un tanto de buena factura y riqueza técnica. Eso sí, cuando se tiene a Messi en el campo, cualquier cosa puede pasar así que a priori todo apunta a Francia pero ojo con Leo que no ha dicho su última palabra en este Mundial. Este primer partido de los octavos de final del Mundial de Rusia 2018 se disputará en el Kazan Arena de Kazán el próximo sábado 30 de junio a las 16:00 (Cuatro)

URUGUAY - PORTUGAL

Los uruguayos se muestran muy sólidos en defensa, tanto así que no han permitido anotaciones. Cuentan con Luis Suárez y Edinson Cavani en delantera y ambos ya mostraron su poderío en el torneo y es un equipo con mucho equilibrio pero los portugueses dependen en demasía de Cristiano Ronaldo, pero bueno... cuando se tiene un jugador con esas características, hay que aprovecharlo al máximo. Cuando están arriba en el marcador juegan bien al contragolpe y mantienen orden defensivo y poseen una transición rápida. Si CR7 está a su nivel, Portugal tiene todas las papeletas para continuar en este Mundial pero Luis Suárez también querrá ser protagonista. Este segundo partido de los octavos de final del Mundial de Rusia 2018 se disputará en el Fisht Stadium de Sochi el próximo sábado 30 de junio a las 20:00 (Telecinco)

ESPAÑA - RUSIA

Con dudas en casí todas las parcelas del campo y una situación convulsa desde el inicio. Así llega la España de Fernando Hierro, un equipo que lleva jugando desde hace 10 años con un sistema de juego basado en la posesión de la pelota y buen posicionamiento en el área rival donde la clave estará en asfixiar al contrincante con la pelota en sus pies. Tiene buenas individualidades y un goleador como Diego Costa, pero ¿veremos por fin a la España que conocemos realmente después de una primera fase con más sombras que luces?. Enfrente estarán los anfitriones, los cúales cumplieron con pasar de ronda, pero cuando tuvieron una prueba exigente en su grupo, como fue el partido ante Uruguay, cayeron goleados por 3-0. Ha mostrado un fútbol vertical interesante con Denis Cheryshev como principal arma en ataque pero su defensa llega con dudas y allí puede estar la clave para que La Roja continue con el sueño de la segunda estrella. Este tercer partido de los octavos de final del Mundial de Rusia 2018 se disputará en el Estadio Luzhniki de Moscú el próximo domingo 1 de julio a las 16:00 (Telecinco)

CROACIA - DINAMARCA

Los croatas han sido de los que mejor fútbol han desplegado de la mano de Luca Modric e Ivan Rakitic. Es un equipo agresivo con el balón dominado en el último cuarto de cancha y también sabe defender y salir tocando desde la defensa. En definitiva, un conjunto con muchos recursos técnicos y con un buen delantero como Mario Mandzukic. Enfrente estarán los daneses, un equipo que se basa en su dinámica, su facilidad al contragolpear gracias a un buen orden defensivo y transiciones muy rápidas, pues en tres o cuatro pases ya tienen una clara oportunidad de anotar. Dos estilos diferentes frente a frente y una buena ocasión para el cuadro croata de revivir viejos laureles como hace 20 años ¿Recordaís a Suker y compañía en Francia 98? Buena oportunidad. Este cuarto partido de los octavos de final del Mundial de Rusia 2018 se disputará en el Nizhny Novgorod Stadium de Novgorod el próximo domingo 1 de julio a las 20:00 (Telecinco)

BRASIL - MÉXICO

Los brasileños han ido despertando poco a poco. Contra Serbia se vio su mejor versión en Rusia 2018. No centralizó su juego ante en Neymar, a quien por lo general los rivales bajan con pararle los pies a base de juego sucio y brusco y se vio más conjunto y no tanta dependencia a la estrella del París Saint Germain. Va de menos a más y eso en un torneo como estos es importante. Los mexicanos son lo contrario y han ido de más a menos. Triunfaron ante Alemania pero cayeron goleados frente a Suecia y se notó que el cansancio comenzó a sentirse en jugadores claves de la escuadra de Juan Carlos Osorio. Eso podría ser un factor a tomar en cuenta frente a la Canarinha, que quiere perseguir el sueño del hexacampeonato. Este quinto partido de los octavos de final del Mundial de Rusia 2018 se disputará en el Samara Arena de Samara el próximo lunes 2 de julio a las 16:00 (Cuatro)

BÉLGICA - JAPÓN

Sin duda, la eliminatoria más desigual, a priori en esta fase del Mundial. Los belgas han practicado muy buen fútbol y tienen contundencia en la parte ofensiva, equilibrio en medio campo y orden en defensa. Tienen un goleador como Romelu Lukaku, quien ya demostró que si tiene una acción clara la anota. Enfrente están los japoneses, que avanzaron dejando los pelos en el alambre al tener dos tarjetas amarillas menos que Senegal. Son rápidos y se ven bien con el balón en su poder. Le cuesta salir tocando, aunque de medio cancha para adelante son muy explosivos. Buena oportunidad para los hombres de Roberto Martínez de llegar lejos en este Mundial porque calidad y puntería, tienen de sobra para ponerselo difícil a cualquiera, sea novato o sea un grande. Este sexto partido de los octavos de final del Mundial de Rusia 2018 se disputará en el Rostov Arena de Rostov del Don el próximo lunes 2 de julio a las 20:00 (Telecinco)

SUECIA - SUIZA

La eliminatoria en la que se medirán dos selecciones que, a priori, no estaban en las cábalas para acceder a estos octavos de final. Los suecos dieron la gran sorpresa al liderar el Grupo F con la eliminación de Alemania y la goleada que le propinaron a México siendo un equipo ofensivo, que le gusta tener la pelota y controlar el compromiso. Van al frente, pero tienen buen equilibrio defensivo. Los suizos dependen mucho de las individualidades de Shaqiri y Xhaka y se les ve bien cuando tiene el balón en su poder aunque sufren en acciones de táctica fija tal y como se vio en el encuentro ante Costa Rica. Gane quien gane, los cuartos de final ya son el premio máximo con el que podían aspirar ambas selecciones.  Este séptimo partido de los octavos de final del Mundial de Rusia 2018 se disputará en el Zenit Arena de San Petersburgo el próximo martes 3 de julio a las 16:00 (Cuatro)

COLOMBIA - INGLATERRA

Los colombianos han mostrado crecimiento en este Mundial y eso les ha permitido ganar el Grupo H. Encontró en el espigado defensor Yerry Mina su mejor hombre en táctica fija y ojo con estas jugadas porque en partidos tan cerrados son las que marcan diferencia. Tiene buenas individualidades y tiene un estilo de juego claro, que es tener el balón. Enfrente está el combinado británico que ha mostrado un fútbol ofensivo muy vertical y que ha encontrado a todo un delantero para todo como es Harry Kane (actual pichichi del Mundial con 5 goles) y eso en estas eliminatorias es necesario para continuar con vida cuando vienen complicaciones. De media cancha para adelante tiene individualidades que marcan diferencia por lo que si el acierto del delantero del Tottenham sigue increscendo, los Proos pueden llegar lejos en este Mundial. Este último partido de los octavos de final del Mundial de Rusia 2018 se disputará en el Spartak Stadium de Moscú el próximo martes 3 de julio a las 20:00 (Telecinco)