REAL MADRID [6-2] DINAMO DE ZAGREB
Objetivo cumplido en veinte minutos de caviar
El Real Madrid se asegura la primera plaza tras una exhibición global con 3 goles en los primeros 8 minutos. Benzema (2), Callejón (2), Higuaín y Ozil pusieron nombre a la goleada
El Real Madrid se asegura el pase a los octavos de final de la Champions como primero de su grupo después de vapulear, bailar, golear, y humillar al Dinamo de Zagreb en el Bernabéu. El conjunto croata no fue capaz de aguantar el tipo ni un minuto ante el empuje de un Real Madrid que pese a jugar con seis de los menos habituales en el once inicial (que fueron nueve en la segunda parte) le marcó tres goles en los primeros ocho minutos exhibiendo
su mejor nivel, y otros tres goles casi al ralentí. El brillante 6-2
final sirvió también para firmar el mejor inicio merengue de la historia
de la Champions con pleno de victorias y con 14 goles a favor en el goal average, y para superar la mejor racha del Barcelona de Guardiola con doce victorias consecutivas. Fiel reflejo del nivel al que ha llegado este Real Madrid al primer repecho importante de la temporada.
De hecho, ya desde antes del inicio el partido tenía poco que decir para el madridismo. Por estar situado entre el vibrante partido de Liga en Mestalla y el próximo derbi ante el Atlético de Madrid, por llegar ya con la clasificación sellada a la próxima fase, y por la entidad del rival. Mourinho quiso ponerle alicientes al hacer una profunda revolución en el once inicial eso sí. Y es que dio la alternativa a Adán, Varane, Callejón, a la dupla Higuaín-Benzema en ataque, y sobre todo al tridente Xabi-Sahin-Ozil en el centro del campo. Una composición en la zona de creación que agitó sobremanera las almas de los aficionados al fútbol en las horas previas al choque, deseosos de comprobar todo el caudal de fútbol que podía generar ese tridente en el Real Madrid.
Sin embargo, a los pocos minutos de partido el pozo estaba lleno con todos los gozos de los futboleros, y el encuentro cayó casi de inmediato en cifras de déficit en interés, tal y como estuviera en los días previos. Y es que el Real Madrid apenas tardó 80 segundos en matar el choque. La UEFA cada vez está más empeñada en lo que entiende que es democratizar la Liga de Campeones, cuando en realidad lo que está consiguiendo es que el nivel de un buen porcentaje de partidos decaiga estrepitosamente. Como fue el visto en el Bernabéu, donde se enfrentaban el mejor equipo de esta Champions (pleno de victorias y ningún gol en contra) contra uno de los peores (cero puntos y cero goles a favor).
Así, con esta trayectoria, el resultado final era fácil de acertar. Pero es que el baño del Real Madrid al Dinamo de Zagreb fue tan escandaloso que fue imposible evaluar el verdadero valor de ese tridente mágico con Xabi-Ozil-Sahin. Porque no sólo fue que el primer gol llegara a los 80 segundos y sin que ni siquiera el conjunto croata hubiera tocado el balón, sino que en las dos jugadas siguientes, el Real Madrid marcó otros dos goles. Algo nunca visto en la historia de la Champions con ocho minutos de juego. Marca literal y no figurada.
Dicho esto, evidentemente la gran responsabilidad en la goleada la tuvo el Real Madrid y no la UEFA ni el Dinamo de Zagreb. Y es que a pesar de las rotaciones y de la poca exigencia, el nivel que ha alcanzado el equipo merengue es extraordinario, dominando prácticamente todos los registros tácticos del fútbol con una velocidad y precisión letales, y con un despliegue físico y de intensidad difícilmente igualables. Y cuando todo este peso cae sobre un equipo con las espaldas tan finas como las del Dinamo de Zagreb, el resultado no puede ser otro que un festín de fútbol y goles para los merengues.
Benzema fue el que abrió la lata cuando el reloj señala un minuto y veinte segundos desde el saque inicial. Fue el propio Real Madrid el que botó de centro, y después de 80 segundos tocando el balón en busca del hueco, finalmente Ozil lo encontró dentro del área para que el francés rematara desde el balcón del área pequeña. El Bernabéu sacó entonces el champán de la nevera. Pero antes de que pudiera recoger las copas, Callejón ya estaba marcando el segundo con un fuerte disparo desde fuera del área tras un cambio de banda de Ozil y una pared con Benzema.
Dos minutos después, y sólo ocho tras el saque de centro, Higuaín marcaba el tercero de la noche en la tercera jugada de ataque tras un delicioso recorte a su par en la línea de fondo y una vaselina al portero con su pierna izquierda. Y llegado el minuto veinte fue Ozil el que marcó para los blancos aprovechando un rechace mal defendido a un disparo de Higuaín. No había transcurrido ni un cuarto del partido, pero la goleada ya campaba en electrónico, y para entonces el coliseo merengue ya estaba embriagado con el juego de los suyos y la demostración de efectividad.
Huelga decir que a partir de entonces el arrollador empuje de los blancos al inicio fue poco a poco perdiendo toda su fuerza y su rabia. El abrumador dominio siguió latente, se vieron detalles de los Sahin, Varane y -sobre todo- Callejón, Mourinho aprovechó para dar minutos en la segunda parte a Granero, Altintop y Albiol incluso, pero evidentemente ya todo se debía analizar desde una perspectiva distinta. La de que el encuentro estaba ya decantado, el Dinamo hundido, y que lo único que quedaba por jugarse era la opción de alcanzar un récord goleador en Europa. Y éste se rozó con los dedos, pero se perdió en el último momento.
Pues el Real Madrid marcó dos goles más tras el descanso. El primero, y cuarto de la noche, de Callejón tras un pase largo de Varane mal defendido y muy bien ejecutado, y el siguiente de Benzema, al aprovechar una pared de tacón con Higuaín al borde del área. Pero con el partido ya expirando, Bequiraj y Tomecak impidieron lo que hubiera sido la mayor goleada merengue desde que la Copa de Europa es Champions League. El primero con un preciso cabezazo en el primer palo a un buen centro lateral, y el segundo marcando con el muslo bajo el larguero aprovechando ambos la relajación de los locales. Dos fallos que maquillaron el resultado, pero que ni siquiera podrían ser considerados lunares en lo que fue una fiesta madridista.
De hecho, ya desde antes del inicio el partido tenía poco que decir para el madridismo. Por estar situado entre el vibrante partido de Liga en Mestalla y el próximo derbi ante el Atlético de Madrid, por llegar ya con la clasificación sellada a la próxima fase, y por la entidad del rival. Mourinho quiso ponerle alicientes al hacer una profunda revolución en el once inicial eso sí. Y es que dio la alternativa a Adán, Varane, Callejón, a la dupla Higuaín-Benzema en ataque, y sobre todo al tridente Xabi-Sahin-Ozil en el centro del campo. Una composición en la zona de creación que agitó sobremanera las almas de los aficionados al fútbol en las horas previas al choque, deseosos de comprobar todo el caudal de fútbol que podía generar ese tridente en el Real Madrid.
Sin embargo, a los pocos minutos de partido el pozo estaba lleno con todos los gozos de los futboleros, y el encuentro cayó casi de inmediato en cifras de déficit en interés, tal y como estuviera en los días previos. Y es que el Real Madrid apenas tardó 80 segundos en matar el choque. La UEFA cada vez está más empeñada en lo que entiende que es democratizar la Liga de Campeones, cuando en realidad lo que está consiguiendo es que el nivel de un buen porcentaje de partidos decaiga estrepitosamente. Como fue el visto en el Bernabéu, donde se enfrentaban el mejor equipo de esta Champions (pleno de victorias y ningún gol en contra) contra uno de los peores (cero puntos y cero goles a favor).
Así, con esta trayectoria, el resultado final era fácil de acertar. Pero es que el baño del Real Madrid al Dinamo de Zagreb fue tan escandaloso que fue imposible evaluar el verdadero valor de ese tridente mágico con Xabi-Ozil-Sahin. Porque no sólo fue que el primer gol llegara a los 80 segundos y sin que ni siquiera el conjunto croata hubiera tocado el balón, sino que en las dos jugadas siguientes, el Real Madrid marcó otros dos goles. Algo nunca visto en la historia de la Champions con ocho minutos de juego. Marca literal y no figurada.
Dicho esto, evidentemente la gran responsabilidad en la goleada la tuvo el Real Madrid y no la UEFA ni el Dinamo de Zagreb. Y es que a pesar de las rotaciones y de la poca exigencia, el nivel que ha alcanzado el equipo merengue es extraordinario, dominando prácticamente todos los registros tácticos del fútbol con una velocidad y precisión letales, y con un despliegue físico y de intensidad difícilmente igualables. Y cuando todo este peso cae sobre un equipo con las espaldas tan finas como las del Dinamo de Zagreb, el resultado no puede ser otro que un festín de fútbol y goles para los merengues.
Benzema fue el que abrió la lata cuando el reloj señala un minuto y veinte segundos desde el saque inicial. Fue el propio Real Madrid el que botó de centro, y después de 80 segundos tocando el balón en busca del hueco, finalmente Ozil lo encontró dentro del área para que el francés rematara desde el balcón del área pequeña. El Bernabéu sacó entonces el champán de la nevera. Pero antes de que pudiera recoger las copas, Callejón ya estaba marcando el segundo con un fuerte disparo desde fuera del área tras un cambio de banda de Ozil y una pared con Benzema.
Dos minutos después, y sólo ocho tras el saque de centro, Higuaín marcaba el tercero de la noche en la tercera jugada de ataque tras un delicioso recorte a su par en la línea de fondo y una vaselina al portero con su pierna izquierda. Y llegado el minuto veinte fue Ozil el que marcó para los blancos aprovechando un rechace mal defendido a un disparo de Higuaín. No había transcurrido ni un cuarto del partido, pero la goleada ya campaba en electrónico, y para entonces el coliseo merengue ya estaba embriagado con el juego de los suyos y la demostración de efectividad.
Huelga decir que a partir de entonces el arrollador empuje de los blancos al inicio fue poco a poco perdiendo toda su fuerza y su rabia. El abrumador dominio siguió latente, se vieron detalles de los Sahin, Varane y -sobre todo- Callejón, Mourinho aprovechó para dar minutos en la segunda parte a Granero, Altintop y Albiol incluso, pero evidentemente ya todo se debía analizar desde una perspectiva distinta. La de que el encuentro estaba ya decantado, el Dinamo hundido, y que lo único que quedaba por jugarse era la opción de alcanzar un récord goleador en Europa. Y éste se rozó con los dedos, pero se perdió en el último momento.
Pues el Real Madrid marcó dos goles más tras el descanso. El primero, y cuarto de la noche, de Callejón tras un pase largo de Varane mal defendido y muy bien ejecutado, y el siguiente de Benzema, al aprovechar una pared de tacón con Higuaín al borde del área. Pero con el partido ya expirando, Bequiraj y Tomecak impidieron lo que hubiera sido la mayor goleada merengue desde que la Copa de Europa es Champions League. El primero con un preciso cabezazo en el primer palo a un buen centro lateral, y el segundo marcando con el muslo bajo el larguero aprovechando ambos la relajación de los locales. Dos fallos que maquillaron el resultado, pero que ni siquiera podrían ser considerados lunares en lo que fue una fiesta madridista.
Real Madrid: Adán; Lass, Varane, Sergio
Ramos (Raúl Albiol, m.46), Coentrao; Sahin, Xabi Alonso (Granero, m.
46); Callejón, Özil (Altintop, m. 46), Benzema; e Higuaín.
Dinamo Zagreb: Kelava; Cufré, Vida (Ademi, m. 63), Tonel,
Ibáñez; Callello, Kovacic, Badelj, Sammir (Tomecak, m. 82), Alispahic
(Leko, m. 46); y Beqiraj.
Goles: 1-0, m.2: Benzema. 2-0, m. 6: Callejón. 3-0, m. 9:
Higuaín. 4-0, m. 20: Özil. 5-0, m. 49: Callejón. 6-0, m. 66: Benzema.
6-1, m. 81: Beqiraj. 6-2, m. 90: Tomecak.
Árbitro: Alan Kelly (Irlanda). Amonestó a Beqiraj (89) y Cufré (90) por el Dinamo.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la quinta jornada de
la fase de grupos de Liga de Campeones, disputado en el estadio Santiago
Bernabéu ante la presencia de 73.000 espectadores.
BAYERN DE MUNICH [3-1] VILLARREAL CF
Fin a la pesadilla en el escenario de la gran final
El Submarino perdió 3-1 ante un gran Bayern de Múnich y deja atrás sus últimas esperanzas europeas.
Un
Bayern a medio gas fue suficiente para certificar no solo el pase a
octavos, sino el primer puesto de su grupo, el A, catalogado como el
‘de la muerte’.
Ya a los dos minutos Ribéry aprovechó una asistencia de Kroos para
definir con clase ante Diego López para abrir el marcador. Los
siguientes minutos se mantuvo la dinámica, con los bávaros llegando sin
demasiada oposición, transformando Mario Gómez el segundo al
aprovechar un rechace tras un disparo al poste. El Villarreal quiso
intentarlo aunque les faltó profundidad.
Sin embargo, nada más volver de vestuarios De Guzmán acortó distancias con una gran volea en el segundo palo. Los locales no se pusieron nerviosos, acelerando ligeramente hasta que Ribéry finalizó una buena jugada colectiva con sencillez, colocando el definitivo 3-1 que asegura la tranquilidad de cara a la difícil visita al Manchester City. Por su parte el Villarreal queda totalmente eliminado, perdiendo incluso sus opciones de jugar la Europa League.
Bayern de Munich: Neuer; Rafinha, Boateng, Van Buyten, Lahm; Tymoschuk, Alaba; Robben (Olic, 75), Kroos, Ribery (Pranjic, 81); y Gómez (Müller, 72).
Villarreal CF: Diego López; Mario, Busachio, Marchena, Oriol; Bruno, Angel López (Senna, 70), De Guzmán (Mubarak, 63), Hernán Pérez; Borja Valero (Joselu, 78); y Rubén
Goles: 1-0 (min 3, Ribery), 2-0 (min 26, Gómez), 2-1 (min 50, De Guzmán), 3-1 (min 69, Ribery)
Árbitro: Markus Strombergsson (Suecia) amonestó a Borja Valero, Rubén y Angel.
Incidencias: Partido de la Liga de Campeones disputado en la Allianz Arena de Múnich ante 66.000 espectadores.
Sin embargo, nada más volver de vestuarios De Guzmán acortó distancias con una gran volea en el segundo palo. Los locales no se pusieron nerviosos, acelerando ligeramente hasta que Ribéry finalizó una buena jugada colectiva con sencillez, colocando el definitivo 3-1 que asegura la tranquilidad de cara a la difícil visita al Manchester City. Por su parte el Villarreal queda totalmente eliminado, perdiendo incluso sus opciones de jugar la Europa League.
Bayern de Munich: Neuer; Rafinha, Boateng, Van Buyten, Lahm; Tymoschuk, Alaba; Robben (Olic, 75), Kroos, Ribery (Pranjic, 81); y Gómez (Müller, 72).
Villarreal CF: Diego López; Mario, Busachio, Marchena, Oriol; Bruno, Angel López (Senna, 70), De Guzmán (Mubarak, 63), Hernán Pérez; Borja Valero (Joselu, 78); y Rubén
Goles: 1-0 (min 3, Ribery), 2-0 (min 26, Gómez), 2-1 (min 50, De Guzmán), 3-1 (min 69, Ribery)
Árbitro: Markus Strombergsson (Suecia) amonestó a Borja Valero, Rubén y Angel.
Incidencias: Partido de la Liga de Campeones disputado en la Allianz Arena de Múnich ante 66.000 espectadores.
RESTO DE LA JORNADA
El Manchester City ha caído derrotado (2-1) en
Sao Paolo, ante el Nápoles, en un encuentro marcado por los desbordes
de Lavezzi y el acierto goleador de Cavani, tras el que los transalpinos
le arrebatan la segunda posición de grupo a los británicos. Los 'citizens', dominadores absolutos de la Premier League,
afrontaban un duro envite en Sao Paolo, ante el Nápoles, al que los
ingleses aventajaban en dos puntos. Con el liderato incontestable del
Bayern, matemáticamente resuelto tras la victoria de los germanos ante
el Villarreal, City y Nápoles se enfrentaban por la segunda plaza de
grupo. Los transalpinos arrancaron el partido con una intensidad acorde
al premio que estaba en juego. En los primeros instantes fueron Lavezzi y
Hamsik los que se internaban con peligro en el área defendida por Hart.
Si bien, sería su compañero de tripleta ofensiva, el uruguayo Cavani de
cabeza, el que adelantaría a la escuadra napolitana, cuando apenas
había transcurrido un cuarto de hora de juego. Ante esta adversidad, la reacción de los 'blue skys' no se hizo
esperar, con Milner y David Silva tomando los galones que les
corresponden por presencia física el primero y calidad el segundo. La
materialización de esta superioridad no se hizo esperar, cuando a la
media hora de partido, Balotelli, titular en esta ocasión en detrimento
de Agüero, estuvo muy atento para mandar a la red un rechace de De
Sanctis y hacer el empate a uno, con el que concluiría el primer acto. En la reanudación, los equipos prolongaron este intercambio de
golpes, pues de nuevo Lavezzi hacía añicos la zaga británica, y de nuevo
sería Cavani, el que anotase el gol de la ventaja para los napolitanos
en el minuto 49. A partir de ahí, el partido se rompió y entró en un
auténtico 'correcalles', donde las ocasiones se sucedieron, dejando bien
a las claras la supremacía de los ataques sobre las defensas. Tras la entrada de Nasri al campo, los 'citizens' se fueron a la
desesperada en busca del gol que devolviera las tablas al luminoso, que
en dos ocasiones, a punto estuvo de convertir Balotelli. Sin tiempo para
más, el árbitro decretó el final del choque. De este modo, los celestes
tendrán que vencer en casa ante el Bayern de Múnich, y esperar que el
Villarreal, con el que los ingleses tuvieron más de un choque en su
doble enfrentamiento, venza al Nápoles en El Madrigal.
El Lille francés se impuso 0-2 al CSKA, este martes en Moscú en el
marco del Grupo B de la Liga de Campeones de fútbol de Europa, y
faltando aún una jornada para finalizar la primera ronda mantiene
esperanzas de clasificación, dependiendo también de los resultados de
terceros. Ante apenas unos 18.000 aficionados en el estadio
moscovita Luzhniki, los goles franceses llegaron en el segundo tiempo.
El primero de éstos lo anotó en contra el defensa central Vasili
Berezutsky en el minuto 49, mientras que el segundo lo marcó el
artillero senegalés Moussa Sow (64). Muy inspirados, los pupilos
de Rudi Garcia, quien había anunciado "vamos a hacer bailar a los
rusos", controlaron el trámite del partido a pesar de las condiciones un
poco particulares en las que se desarrolló, con una temperatura de -4ºC
y sobre un terreno de césped sintético. En el primero de los
goles, el zaguero ruso le pasó el balón por encima a su propio arquero
después de que el propio Sow no pudiera controlarlo. En el segundo, este
último mandó el balón a boca de arco tras un pase profundo del inglés
Joe Cole.
Reparto de puntos en Old Trafford, donde un par de despistes defensivos de la zaga británica han relegado a la segunda posición del Grupo C al Manchester United. Por otro lado, el conjunto luso con el empate a dos ha conseguido hacerse con el liderato del grupo, ya que aunque ambos conjuntos se encuentren empatados a 9 puntos el gol average es favorable a los lusos. Motivo por el cual tendremos que esperar hasta la próxima jornada de ‘Champions’ para saber cuál de los dos equipos pasará como líder de grupo a octavos. En los primeros compases del encuentro el Manchester United se encontraba dormido, como si los jugadores no fueran conscientes de los puntos que se estaban jugando. Por ello, los portugueses aprovecharon los primeros instantes para lanzarse al ataque e intentar buscar un gol con el que encarrilar el partido. Objetivo que lograron en el minuto 3 del choque, gracias a un gol en propia meta de Jones al intentar despejar un centro raso de Gaitán. El tanto inicial dejó bastante tocado a los hombres de Sir Alex Ferguson, que no lograban mantener el balón en sus pies durante más de un minuto. Sin embargo, el Benfica tampoco mostraba demasiado interés en la posesión del esférico, motivo por el cual el juego de ambos equipos se basaba en un fútbol directo sin ningún tipo de elaboración. Por ello, tuvimos que esperar hasta el minuto 29 de partido para ver el gol de la igualada, tras una acción ensayada a balón parado la cual finalizó Berbatov peinando el esférico después de un centro medido de Nani, el mejor hombre de la primera mitad del choque. Con este resultado se cumplieron los 45 minutos y ambos equipos se fueron a vestuarios. En la reanudación del encuentro los ingleses mostraron una cara totalmente diferente a la de la primera mitad, dominando el juego y elaborando oportunidades muy claras con posesiones largas. Por ello, marcaron el segundo en el minuto 58 por medio de Fletcher, que remató en dos tiempos un buen centro de Evra. Sin embargo, la alegría no duró mucho en el ‘Teatro de los sueños’, puesto que el Benfica volvió a igualar el partido en el minuto 60, después de un pase de Bruno Alves que rebotó en Ferdinand y que finalmente Aimar acabó enviando al fondo de la red, estableciendo de esta manera el definitivo 2-2.
En un encuentro marcado por la gran cantidad de errores en defensa por parte de ambos equipos, no podía haber habido otro resultado que éste: triunfo de Basilea sobre el Otelul Galati por 2-3. Parecía que el equipo suizo tendría una noche sencilla, puesto que a los 14 minutos del primer tiempo ya estaba venciendo a su rival por 2-0. Primero habìa abierto la cuenta Fabian Frei, quien sobre los 10 adelantaba a la visita. El Basilea aumentaría a los 14 obra de otro Frei, pero esta vez Alexander. A falta de ocho para el cierre de la primera etapa, aparecería Marco Streller para establecer lo que entonces era un baño: 3-0. La segunda mitad sirvió para ver la reacción del Otelul Galati, que descontó dos veces en seis minutos y le puso suspenso a la definición del compromiso jugado ante menos de 6 mil espectadores. Sobre los 75, Gurgu puso el 1-3 y más tarde, a los 81, Liviu Antal aprovechaba una clamorosa cantada de un central del Basilea para dejar el luminoso 2-3. La reacción no fue de la mano del empate y entonces los suizos se llevan tres puntos fundamentales pensando en la clasificación a los octavos de final. Es que quedan con ocho puntos, uno menos que los líderes Manchester United y Benfica. Claro que se la juegan en la última jornada ante los Red Devils. El Benfica, se preveé que ganará al Otelul (sin puntos) en Portugal.
El Ajax de Holanda deberá jugarse la clasificación a los octavos de final de la Champions League en la última jornada tras empatar en Lyon (0-0), cuando reciba en Amsterdam a un Real Madrid ya clasificado pero que querrá sumar puntaje ideal en la fase de grupos. Por ese motivo es que no se puede dar por eliminado al Lyon, que en la noche del martes no ha podido vencer la resistencia de un genial portero visitante, Kenneth Vermeer, figura del compromiso jugado ante 35 mil personas. Aunque también el meta local, Hugo Lloris, ha tenido una buena tarea y ambos conjuntos se crearon situaciones de gol, el Lyon mereció mejor suerte. Así las cosas, deja al club francés con buenas posibilidades dado que deberá enfrentar al Dinamo Zagreb, que recién ante el Madrid ha estrenado el casillero de los goles a favor. Sin puntos, es el cómodo último del grupo. De todas maneras, los galos aguardarán que el once que saque Mourinho se lleve de Holanda los tres puntos. Caso contrario, serán los de Frank De Boer quienes accedan a octavos.
Jornada 5 FASE DE GRUPOS UEFA CHAMPIONS LEAGUE 2011-2012 (22/11/2011)
SS Napoli 2-1 Manchester City
Bayern de Munich 3-1 VILLARREAL CF
Grupo A
SS Napoli 2-1 Manchester City
Bayern de Munich 3-1 VILLARREAL CF
Grupo B
Olympique Lyonnais 0-0 Ajax de Amsterdam
REAL MADRID 6-2 Dinamo de Zagreb
REAL MADRID 6-2 Dinamo de Zagreb
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